Nutrición del caballo

Caballo pastandoEl caballo es un herbívoro no rumiante que se alimenta de pastos o forrajes. Su sistema digestivo es muy peculiar, ya que combina un estómago de reducidas dimensiones -comparado con el total de su aparato digestivo- con un desarrollado intestino grueso.

En estado salvaje o de libertad el caballo ocupa muchas horas del día (hasta 18) buscando alimento y comiendo: recorriendo grandes distancias e ingiriendo, normalmente, hierbas de bajo aporte calórico.

En la naturaleza es presa y, ante la percepción de peligro, su defensa es la huida. De ahí su constante vigilancia y alerta ante cualquier cambio en su entorno, y también la forma de alimentarse,  en continuo movimiento.

  • El caballo estabulado

Pero todo cambia cuando estabulamos al caballo. La restricción del movimiento del que disfrutaba en libertad es enorme y eso repercutirá negativamente en su salud si no se cumple con una serie de normas básicas de alimentación y cuidados.

Para alimentar adecuadamente a un caballo  hay que aportarle forrajes de forma que se nutra continuamente y en pequeñas cantidades, como lo haría en la naturaleza.

El agua es de la máxima importancia. Debe ser de buena calidad y estar siempre a disposición del caballo. En función del nivel de trabajo o gasto energético que tenga el caballo deberemos suplementar los forrajes con piensos de calidad, que le aportarán todos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para su óptimo mantenimiento saludable y sostenimiento del trabajo.

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