Más sobre nutrición equina.

Carlos CortsEntrevista a Carlos Corts, gerente de Covaza Nutrición Equina, colaborador del Plan Estratégico Ecuestre de Valencia:

“El mayor error en la alimentación de los caballos es no dar al forraje la importancia que tiene”

 

¿Es complicado alimentar a un caballo?

No es complicado si conocemos su naturaleza y tenemos bien claro cuáles son sus necesidades físicas. Alimentar a un caballo es fácil si dispone de un entorno adecuado, pero la cosa se complica si lo estabulamos, pues a partir de ahí depende absolutamente de nosotros, y el aprovisionamiento del alimento en forma y tiempo es crucial para lograr el mayor grado de bienestar de nuestro caballo. Si, además, a nuestro caballo le exigimos que haga algún trabajo extra, en función de su intensidad y duración la alimentación tendrá que ser acorde a ello.

¿Es caro?

Caro o barato dependiendo de con qué lo compares. El coste de la alimentación varía según la zona geográfica en que nos encontremos y en ocasiones según cotice el mercado mundial de materias primas, tan revuelto últimamente. Como herbívoro que es, el caballo necesita importantes cantidades de forrajes, por lo que si estamos en zona productora el forraje será más económico que si no.

Dígame cifras

Actualmente mantener un caballo de ocio y paseo en cuestiones de alimentación puede oscilar entre los 70 -90 € mensuales. Mucho menos si tenemos al caballo en un entorno con pastos naturales, claro. Estas cifras cambian también si hablamos de caballos de deporte o en competición o caballos que, por determinadas causas (generalmente patológicas), están expuestos a programas de alimentación especiales. Aquí establecer una cifra es más difícil, pero podríamos hablar de un gasto de 200 € mensuales en adelante.

¿Cómo debe alimentarse a un caballo?

Sabiendo que la forma natural de alimentarse el caballo es pastar en libertad durante 16 o18 horas al día en pastos de bajo valor energético y alto valor fibroso, caminando mientras dan pequeños bocados de hierba, deducimos que su alimentación es casi continuada y en pequeñas cantidades. En dos palabras, “poco y a menudo”; así es como se alimentan los caballos salvajes y así es como deberíamos alimentar a los caballos estabulados. Pensemos que el caballo es un herbívoro no rumiante, ya que tiene un solo estómago, pero con alguna característica de rumiante, como el desarrollo de su intestino grueso. El hecho de que carezca de vesícula biliar provoca un aporte continuo de jugos gástricos al estómago y por eso precisa comer continuamente. Y lo pequeño de su estómago comparado con el total del tracto gastrointestinal es la causa de que tenga que comer en pequeñas cantidades.

¿Saben los aficionados cómo alimentar adecuadamente a un caballo?

Muchos aficionados saben cómo deberían alimentar a los caballos, pero una mayoría no lo hace porque no puede y tiene que cumplir horarios laborales y demás.
De lo que no somos tan conscientes a veces es de las consecuencias negativas que se pueden desencadenar por el incumplimiento de las normas básicas de alimentación. Muchas veces las causas de los problemas se hallan en un manejo alimentario inadecuado. Y por eso es tan importante la divulgación. Nosotros tenemos un blog con artículos llenos de consejos en esta línea.

¿Cuáles son los principales errores que se cometen?

Desde mi punto de vista el mayor error es no dar al forraje la importancia que tiene. Muchas veces la gente se obsesiona hablando de los piensos y, sin embargo, está descuidando la base fundamental de la alimentación equina, que es el forraje.
Una vez salvado este aspecto ya podemos entrar en profundidad con el pienso y dar a cada caballo el adecuado a su edad, actividad y condición corporal. Otro error puede ser el dar menos de tres comidas al día, y no querer asumir que estamos en riesgo constante de tener desordenes digestivos.
O el agua, algo tan básico y sencillo como importante. Ha de ser suministrada continuamente a los caballos, tener buena calidad y estar en recipientes limpios.

Los comentarios están cerrados.